Una cabeza humana frente al Palacio Municipal de Mazatlán y un ataque a un inmueble vinculado al gobernador endurecen la pregunta: ¿qué resultados ofrece el despliegue de seguridad?
México.- Sinaloa registró 12 homicidios dolosos en el balance del Gabinete de Seguridad Federal del martes 27 de octubre de 2026, mientras un recuento de medios locales documentó 15 asesinatos: nueve en Mazatlán y seis en Culiacán. La jornada incluyó una cabeza humana abandonada frente al Palacio Municipal de Mazatlán y un ataque a un inmueble vinculado a Rubén Rocha Moya. La magnitud de los hechos pone bajo escrutinio los resultados del despliegue de seguridad.
El registro federal colocó a Sinaloa como la entidad con más homicidios dolosos ese día, con casi una cuarta parte de las víctimas nacionales. Por separado, El Universal y El Congresista reportaron al menos nueve asesinatos, incluidos dos decapitados. Los balances no deben confundirse ni sumarse: corresponden a reportes distintos cuya diferencia requiere aclaración.
En Mazatlán, de acuerdo con los reportes citados, dos hombres encapuchados abandonaron de madrugada una hielera con una cabeza humana y una cartulina con amenazas frente al Palacio Municipal. No se reportaron detenciones por ese hecho. ¿Cómo explicar que los responsables depositaran restos humanos en pleno centro administrativo sin que se informara de capturas?
En Culiacán se localizó un cuerpo envuelto en cobija y plástico en Tierra Blanca. También se reportaron los asesinatos de José Francisco “N”, de 43 años, en su casa de Chula Vista; de un albañil en el Infonavit Barrancos, y de un ciclista cerca de la Feria Ganadera. En un camino de Aguaruto fue hallado un hombre decapitado.
La antigua residencia utilizada como casa de campaña de Rubén Rocha Moya en 2021, en la colonia Chapultepec, recibió ráfagas de armas automáticas. Los reportes señalaron daños a vehículos, sin heridos informados en ese momento, y lo identificaron como el segundo ataque en pocos meses contra inmuebles vinculados al gobernador con licencia. Esa misma jornada también se reportó la privación de la libertad de seis jóvenes en Villa del Real.
Los hechos ocurrieron mientras el secretario de la Defensa, Ricardo Trevilla Trejo, supervisaba tropas en Mazatlán. Al día siguiente, Omar García Harfuch llegó a Culiacán para revisar resultados con la gobernadora interina Graciela Domínguez Nava. La presencia de altos funcionarios vuelve inevitable una pregunta incómoda: ¿qué indicadores permiten sostener que la coordinación está conteniendo la violencia?
El material refiere despliegues de fuerzas y apertura de carpetas de investigación, pero no reporta capturas vinculadas a estos crímenes específicos. También señala que la presidenta Claudia Sheinbaum reconoció un repunte y envió a Harfuch. Esas acciones deben consignarse, pero no resuelven por sí mismas la exigencia de resultados verificables.
Según los conteos periodísticos y de la Fiscalía citados en la información disponible, Sinaloa acumula más de cuatro mil muertes violentas desde el inicio de la disputa entre facciones de los Chapitos y los Mayos en septiembre de 2024, con picos mensuales superiores a 180 asesinatos. Ante ese balance, las visitas y los operativos no pueden quedar fuera del examen público: ¿qué cambios concretos producirán y cómo se medirá su eficacia?
Agencia ANSIC.MX
