Desviven a mujer en Oaxaca: 18 puñaladas

Desviven a mujer en Oaxaca: 18 puñaladas

Una mujer de 33 años murió tras un ataque presuntamente cometido por su pareja. La actuación policial posterior no elimina una pregunta incómoda: ¿qué protección hubo antes?

Una mujer de 33 años murió tras recibir 18 heridas de cuchillo en la espalda durante la madrugada del martes 20 de octubre de 2026, en su vivienda de Esquipulas, agencia municipal de Santa Cruz Xoxocotlán, Oaxaca, según los primeros reportes policiales y ministeriales. Su pareja, Julio C. O., de 51 años, fue detenida en el lugar y las autoridades iniciaron una carpeta de investigación bajo el protocolo de feminicidio.

Los reportes preliminares sitúan el ataque aproximadamente a las 03:45 horas y señalan que el presunto agresor revisó el teléfono celular de la víctima antes de atacarla. Esos informes apuntan a los celos como supuesto detonante; esa explicación preliminar no debe convertirse en una coartada discursiva que diluya la responsabilidad por la violencia.

Los gritos de auxilio y la discusión alertaron a familiares que estaban en el domicilio y solicitaron los servicios de emergencia. Una adolescente de 13 años despertó al escuchar los llamados de su madre. Paramédicos de Protección Civil Municipal acudieron a la vivienda y confirmaron que la mujer ya no tenía signos vitales.

Elementos de la Policía Municipal acordonaron el inmueble para preservar los indicios a la espera de los peritos de la fiscalía. Según la información disponible, detuvieron en flagrancia al presunto agresor, quien recibió una valoración médica antes de quedar a disposición de la Fiscalía Especializada en Delitos Contra la Mujer por Razón de Género.

La detención no cierra las preguntas sobre la protección de la víctima. Los reportes describen el despliegue posterior al ataque, pero no precisan si existieron antecedentes de violencia, solicitudes de ayuda o medidas de protección. Ese vacío informativo no permite afirmar que hubo omisiones institucionales, pero sí exige preguntar si existieron señales previas y qué respuesta recibieron.

La investigación deberá esclarecer los hechos, reunir los peritajes forenses y determinar las responsabilidades correspondientes. También queda abierta una cuestión que el recuento de detenciones y protocolos no responde: ¿qué atención y protección recibirá la adolescente de 13 años que escuchó los llamados de auxilio de su madre?