El decreto que formaliza la CURP en formato biométrico pretende optimizar la búsqueda de personas desaparecidas y trámites administrativos, sin sustituir la credencial para votar ni imponer su uso obligatorio.
El 16 de julio de 2025 entró en vigor un decreto publicado en el Diario Oficial de la Federación que formaliza la Clave Única de Registro de Población (CURP) en su versión biométrica como un documento oficial de identificación en México. Esta actualización busca fortalecer la búsqueda de personas desaparecidas y facilitar diferentes trámites administrativos a nivel nacional. La iniciativa, presentada inicialmente por el Movimiento de Regeneración Nacional en 2019, avanzó legislativamente hasta su aprobación en junio de 2025 gracias al impulso de senadoras de Morena. La CURP biométrica incorpora tecnologías de seguridad como huellas digitales, reconocimiento facial, escaneo de iris y firma electrónica, además de conservar los datos básicos tradicionales. Aunque se ofrece en formatos físico y digital y debe ser aceptada para ciertos trámites, su uso no es obligatorio ni reemplaza la validez de la credencial para votar como documento nacional de identificación. Su aplicación prioriza la actualización y mejora de registros oficiales como el Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas, el Banco Nacional de Datos Forenses y Registros Administrativos, y el Registro Nacional de Población. La Secretaría de Gobernación coordina la recolección de datos biométricos y la operación de la Plataforma Única de Identidad desde octubre de 2025.
