El choque entre el alcalde y un regidor del PT desplaza una discusión sobre contrataciones, gastos en espectáculos y facultades que un grupo de ediles busca revisar.
El alcalde morenista de Piedras Negras, Coahuila, Jacobo Rodríguez González, recurrió a insultos y acusaciones personales durante un enfrentamiento con el regidor del Partido del Trabajo (PT), Juan Carlos Álvarez García, en una sesión de Cabildo marcada por la disputa sobre compras y contrataciones municipales. El intercambio desplazó el debate sobre el manejo del dinero público hacia señalamientos graves que, en la información disponible, no están acompañados de pruebas documentales.
La discusión escaló después de que regidores del PT y del PRI rechazaran el orden del día. Rodríguez los llamó “cobardes” y dirigió contra Álvarez un apodo y un señalamiento sobre una denuncia por presunta agresión sexual contra una menor de edad.
Álvarez respondió que el alcalde habría pagado a la joven para presentar una acusación falsa, además de insultarlo y cuestionar su conducta. Ni el señalamiento del alcalde acredita la comisión del delito ni la respuesta del regidor demuestra la supuesta fabricación de la denuncia. Las imputaciones deben distinguirse de los hechos comprobados, por más que ambos las utilizaran como armas durante la sesión.
El cuestionamiento presupuestal del petista se concentró en fiestas, espectáculos y publicidad. Afirmó que se pagaron más de 8 millones de pesos por la presentación de Gabito Ballesteros en las celebraciones del Grito de Independencia y sostuvo que esos recursos podrían destinarse a personas con discapacidad; la cifra corresponde a su señalamiento, no a documentación financiera aportada en el material.
Rodríguez respondió con una comparación sobre el gasto estatal en publicidad y cuestionó cuánto se destinaría al rodeo Saltillo. Esa réplica deja abierta la pregunta central: ¿cómo justifica el gobierno municipal sus propias prioridades de gasto? Comparar presupuestos de otras autoridades no explica, por sí mismo, las decisiones del Ayuntamiento.
El fondo de la confrontación es una disputa por las facultades delegadas al presidente municipal para realizar compras y contrataciones. Un grupo de ediles busca que el Cabildo las revise y, en su caso, las revoque; las diferencias también se expresan en el rechazo de 13 informes financieros hasta agosto durante la administración de Rodríguez.
El conflicto ya había dividido una sesión el 30 de septiembre: 11 integrantes del Cabildo abandonaron los trabajos después de rechazar el orden del día. Rodríguez y ocho regidores continuaron la reunión y aprobaron varios asuntos, entre ellos el informe financiero de agosto. La síndica de mayoría, Rocío Julieta Cortez Arzola, cuestionó la legalidad de esa aprobación, sin que el material permita resolver la controversia.
Las diferencias también abarcan la renovación del consejo del Sistema Municipal de Aguas y Saneamiento y el intento de remover a su gerente, Lorenzo Menera Sierra, dirigente local del PT. Morena y PT llegaron juntos al gobierno municipal, pero hoy disputan el control del gasto y las decisiones administrativas: ¿qué respuestas verificables ofrecerán sobre esos asuntos, más allá de los insultos?
