Los reportes señalan que no hay detenidos ni un móvil confirmado. El despliegue de seguridad no despeja las incógnitas y las versiones discrepan sobre la gravedad del policía sobreviviente.
Un ataque armado contra una patrulla de la Policía Municipal de Cocotitlán dejó un agente muerto, otro herido y un tercero ileso durante la mañana de este miércoles, sobre la carretera federal México-Cuautla, a la altura de San Andrés Metla. Según los reportes proporcionados, los agresores escaparon y no hay personas detenidas: el despliegue de seguridad descrito no viene acompañado de resultados sobre su localización.
La información identifica al policía fallecido como Ángel de Jesús Martínez, de 44 años, quien recibió un disparo en las costillas del lado derecho. Él y su compañero Andrés David Hernández fueron trasladados a la Clínica 71 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), en Chalco, donde se reportó el fallecimiento del primero minutos después de su ingreso.
La condición del sobreviviente exige claridad, no versiones contradictorias. El reporte inicial lo describe como lesionado grave, mientras que las narraciones posteriores señalan que sufrió un rozón de bala en la cabeza y permanece bajo observación médica. El material no incluye un parte médico que permita resolver esa diferencia.
Los tres agentes viajaban en la unidad COC-046 cuando sujetos armados dispararon repetidamente contra ellos, de acuerdo con la información recibida. Aunque una de las versiones habla de dos atacantes y armas de alto poder, no se aporta una confirmación oficial específica de esos detalles.
La respuesta de seguridad incluyó, según los reportes, a la Secretaría de Seguridad del Estado de México, la Guardia Nacional y la Defensa Nacional, con filtros de revisión en las salidas hacia Chalco, Amecameca y Temamatla. También se señala que la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) procesó la escena y recolectó casquillos percutidos. Estas acciones deben consignarse, pero no equivalen al esclarecimiento del ataque.
El móvil permanece sin confirmar. Una de las versiones atribuye a la fiscalía una posible línea de investigación sobre represalias por operativos o detenciones recientes, pero reconoce que esa hipótesis no ha sido confirmada oficialmente; por tanto, no puede presentarse como explicación de lo ocurrido.
El material también señala que el gobierno municipal de Cocotitlán no había emitido una postura al momento del reporte. Quedan preguntas concretas: ¿qué avances existen para identificar a los agresores, cuál es el estado médico del agente sobreviviente y cuándo ofrecerán las autoridades información verificable sobre el ataque?
