El niño de 1 año y 11 meses presentaba múltiples lesiones. Sus padres están bajo investigación, pero la causa de muerte y las responsabilidades siguen pendientes de esclarecer.
La muerte de Luis Leobardo, de 1 año y 11 meses, es investigada en García, Nuevo León, después de que personal del Hospital Universitario detectara múltiples lesiones en su cuerpo, según la información proporcionada sobre el caso. Sus padres figuran como principales sospechosos, pero la causa del fallecimiento y las responsabilidades aún deben esclarecerse.
El niño, cuya residencia se ubicaba en la colonia Paseo de Lincoln, fue trasladado de emergencia al hospital, en Monterrey, por supuestos problemas de salud. A pesar de los esfuerzos del personal médico por reanimarlo y brindarle atención especializada, fue declarado sin vida poco después de su ingreso.
La revisión médica reportó traumatismos y golpes contusos en el rostro, el tórax y el abdomen. Las lesiones despertaron sospechas de violencia y motivaron la notificación al Ministerio Público y a la Fiscalía General de Justicia del Estado de Nuevo León (FGJNL): ¿cómo sufrió el niño esos traumatismos y quién estaba a cargo de su cuidado?
La investigación se concentra en el círculo familiar directo, incluida la madre, de 18 años, y el padre, de 35 años. Según las primeras indagatorias descritas en el material, el menor tenía problemas de salud desde su nacimiento y sus padres presuntamente no le procuraron atención médica ni cuidados adecuados; esa hipótesis no equivale a una responsabilidad acreditada.
Elementos de la Policía de García y agentes ministeriales realizaron operativos y recorridos en la colonia Paseo de Lincoln para localizar al padre, quien inicialmente no fue encontrado tras el fallecimiento. Esa búsqueda forma parte de las diligencias y, por sí sola, no demuestra su participación en una agresión.
De acuerdo con el reporte, los peritos realizan la autopsia para precisar la causa de muerte y determinar la posible relación entre los golpes y el fallecimiento. Mientras las autoridades integran pruebas y testimonios para deslindar posibles responsabilidades por homicidio calificado y/o violencia familiar, la exigencia es concreta: esclarecer las lesiones y sustentar cualquier imputación, no sustituir las pruebas con sospechas.
