Instituciones alertan sobre vínculo del alcohol con siete tipos de cáncer en México

Instituciones alertan sobre vínculo del alcohol con siete tipos de cáncer en México

El Instituto Nacional de Cancerología y el Instituto Nacional de Salud Pública lanzan campaña contra el consumo de alcohol, mostrando su relación comprobada con diversos cánceres y la necesidad de regulaciones más estrictas.

La campaña nacional “El alcohol causa cáncer”, impulsada por el Instituto Nacional de Cancerología (INCan), el Instituto Nacional de Salud Pública (INSP) y la Red de Acción sobre Alcohol (RASA), revela la relación directa entre el consumo de alcohol y al menos siete tipos de cáncer en México. Esta condición está avalada por la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC), que clasifica al alcohol como carcinógeno del Grupo 1. Sin embargo, la normalización cultural y falta de comunicación estatal mantienen a gran parte de la población en la ignorancia sobre estos riesgos, con consecuencias mortales confirmadas en 4,695 muertes relacionadas en 2022.

El alcohol genera daños biológicos que incluyen producción de acetaldehído, inflamación crónica y alteraciones en la división celular, factores que facilitan el desarrollo tumoral, particularmente en cáncer de mama. Su combinación con el tabaco incrementa el riesgo de cánceres en boca, faringe, laringe y esófago. A pesar de que la mayoría de la población identifica daños hepáticos y cardiovasculares asociados al consumo, menos del 50% reconoce su vínculo con el cáncer.

El riesgo no se restringe a consumidores excesivos; según estudios científicos, incluso cantidades bajas de alcohol aumentan la probabilidad de desarrollar cáncer. Esta realidad contrasta con la narrativa pública actual que minimiza el peligro, privilegiando factores culturales y económicos.

Frente a esta situación, RASA y organizaciones aliadas proponen reformas fiscales y regulaciones más estrictas, incluyendo que el IEPS se calcule por litro de alcohol puro, limitaciones en horarios y disponibilidad de venta, prohibición de publicidad dirigida a jóvenes, eliminación de promociones agresivas y etiquetados claros de advertencia sanitaria. Sin embargo, estas medidas enfrentan lentitud y falta de acción efectiva por parte de las autoridades.

La disparidad entre la evidencia científica y la respuesta institucional refleja una problemática social que México debe abordar con urgencia para prevenir miles de muertes evitables, apoyar a los sistemas de salud y proteger el bienestar colectivo.