Rocha es Morena y Morena es Rocha

Por: Jesús Madrid

Lo que hoy ocurre con Rubén Rocha Moya es una crisis política que exhibe algo gravísimo, la forma en la que el poder se protege a sí mismo. Aunque el gobierno de la 4T asegure que son ataques o asuntos aislados, las acusaciones desde Estados Unidos por presuntos vínculos con el narcotráfico no son rumores de pasillo, son señalamientos formales que han sacudido al país y que incluso llevaron al gobernador a pedir licencia para ser investigado. ¿no que no?

Pero ¿dónde está la indignación de Morena? Porque cuando se trata de la oposición, no dudan en señalar, juzgar y condenar sin esperar investigaciones. Sin embargo, cuando las acusaciones son contra uno de los suyos, el discurso cambia: ahora piden pruebas, hablan de soberanía y cierran filas. ¿No eran los mismos que hace unos días atacaban con todo a Maru Campos? ¿Qué cambió ahora?

Las investigaciones apuntan a una red de funcionarios señalados por presuntamente colaborar con el crimen organizado, facilitando operaciones y recibiendo beneficios a cambio, las acusaciones son graves y preocupantes, que sobre todo indignan al pueblo sinaloense quienes llevan sufriendo las consecuencias de una ineptitud gubernamental.  Y aun así, vemos cómo desde el poder se minimiza, se duda o simplemente se mira hacia otro lado, como si el problema fuera la acusación… y no la gravedad de lo que se acusa.

Hoy México merece respuestas, merece congruencia, merece verdad. También merecen políticos de altura, no partidos políticos que funcionan como clubes donde se cubren entre sí, como si nada pasara, y mientras tanto ¿quién está defendiendo a la ciudadanía?

Esto es Morena, esto es la 4T, este es el legado de AMLO y el gobierno de Sheinbaum.

Si algo queda claro en este momento es que no se puede separar al gobierno de sus actos. Y frente a lo que hoy vemos, muchos mexicanos saben que Rocha es Morena… y Morena es Rocha.


Fuente: Agencia ANSIC.MX