– los agentes ofrecieron un soborno de 120 mil pesos para evitar responsabilidad
MÉXICO. – Agentes de la Fiscalía General de Justicia del estado de Tamaulipas dispararon el pasado jueves 4 de septiembre contra un vehículo familiar en la carretera Reynosa–San Fernando. El ataque dejó como consecuencia la muerte de un niño de 7 años llamado Joshua, quien recibió un disparo en la cabeza, y heridas graves en sus padres: el padre sufrió una fractura en el cráneo y una herida en el rostro, mientras que la madre tuvo fractura en el brazo por tres impactos de bala.
Los hechos ocurrieron cuando los agentes ministeriales, aparentemente persiguiendo a un vehículo sospechoso, confundieron el automóvil de la familia que viajaba de Ciudad Victoria a Reynosa. Primero dispararon a las llantas del vehículo y luego abrieron fuego contra los ocupantes sin verificar quiénes eran. Cuando se dieron cuenta del error, los policías pidieron disculpas, aunque la familia rechaza la explicación y exige justicia, ya que esta confusión les costó la vida a su hijo. Además, familiares denunciaron que los agentes intentaron sobornar con 120 mil pesos para evitar responsabilidad, situación que no ha sido reconocida oficialmente.
La Fiscalía de Tamaulipas confirmó el incidente y abrió una investigación para esclarecer los hechos, indicando que los disparos provinieron de personas en dos vehículos, uno rojo y uno blanco. La policía ministerial habría repelido un ataque inicial, pero terminó atacando equivocadamente el vehículo donde viajaba la familia. Mientras tanto, en redes sociales se ha generado indignación y exigencias de justicia por este caso, con críticas hacia la impunidad y la violencia policial recurrente en la región.
Este trágico evento revive la problemática en Tamaulipas de violencia y abusos policiacos, afectando directamente a civiles inocentes y agravando la crisis de seguridad y confianza en las instituciones públicas.
Redacción Libertad y Expresión
Afiliado al Sindicato Nacional de Medios de Comunicación (SINMCO)
