Simón, actualmente categoría 3, afecta las costas de Jalisco, Colima, Michoacán y Nayarit con precipitaciones fuertes, riesgos de inundaciones y oleaje elevado; autoridades refuerzan medidas de prevención.
El huracán Simón, que alcanzó categoría 4 durante el fin de semana, ha descendido a categoría 3 pero sigue generando condiciones meteorológicas severas en la costa del Pacífico mexicano. Las entidades de Jalisco, Colima, Michoacán y Nayarit permanecen en alerta por vientos fuertes, lluvias intensas y oleaje elevado que representan riesgos para las comunidades costeras. Según información del Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos (NHC), en las primeras horas del lunes 12 de octubre de 2026, Simón se ubicó a aproximadamente 235 kilómetros al oeste-noroeste de Manzanillo, Colima, y a 75 kilómetros al suroeste de Cabo Corrientes, Jalisco, con vientos sostenidos de 185 kilómetros por hora y se desplaza hacia el noroeste a una velocidad de siete kilómetros por hora. Aunque se espera que el huracán se aleje temporalmente hacia mar abierto, las bandas nubosas continúan afectando amplias zonas con lluvias fuertes. El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) alerta sobre precipitaciones extraordinarias en Jalisco y lluvias torrenciales en Colima, con acumulados previstos entre 50 y 100 milímetros hasta el jueves en Colima, Jalisco, Nayarit y Sinaloa, y áreas aisladas en Michoacán, Colima y Jalisco podrían registrar hasta 760 milímetros. Estas condiciones incrementan el riesgo de inundaciones, deslaves, crecidas repentinas y daños a la infraestructura, particularmente en zonas bajas, ribereñas y montañosas. En Manzanillo ya se han reportado inundaciones aun sin un impacto directo del centro del huracán. En el ámbito marítimo, el SMN pronostica oleajes de hasta diez metros en sectores de Jalisco, mientras el NHC advierte sobre marejada ciclónica con olas grandes y destructivas cerca de la costa. Esta situación puede causar inundaciones costeras y daños a establecimientos y población en zonas expuestas. Por este motivo, las autoridades han restringido el acceso a playas y actividades marítimas, recomendando a pescadores, operadores turísticos y demás navegantes seguir las indicaciones oficiales para evitar riesgos. Las condiciones adversas complican las labores de emergencia, sobre todo en comunidades aisladas o con accesos limitados por terrenos complejos. Se exhorta a la población a no cruzar corrientes de agua, evitar transitar por vías inundadas y mantenerse alejados de cauces con posibles aumentos repentinos de nivel, siguiendo las instrucciones de Protección Civil y autoridades locales.
