En el Día Internacional del Periodista, el gremio de Oaxaca reafirma que ninguna ley para proteger el ejercicio periodístico se aprobará sin consenso pleno y critica la falta de avances reales tras el asesinato de un colega.
El 8 de septiembre, fecha en que se conmemora el Día Internacional del Periodista en honor a Julius Fučík, periodista y escritor checoslovaco ejecutado por los nazis en 1943, el gobierno de Oaxaca convocó una mesa de trabajo con periodistas y comunicadores para abordar temas relacionados con el ejercicio del periodismo.
En esta reunión, celebrada en Palacio de Gobierno, estuvieron presentes autoridades de los tres poderes estatales, incluyendo al gobernador Salomón Jara Cruz; el secretario de Gobierno, Jesús Romero López; la magistrada presidenta del Tribunal Superior de Justicia, Erika María Rodríguez Rodríguez; y el vicefiscal Alejandro Ramírez Hernández, entre otros.
A pesar de la solemnidad del encuentro, no se registraron avances concretos sobre la investigación del asesinato del periodista y columnista Francisco Alejandro Leyva Aguilar, ocurrido en julio de 2026, ya que no se reportaron detenidos ni se estableció una nueva fecha para reunirse con la Fiscalía Especializada en Atención de Delitos cometidos contra la Libertad de Expresión, cuyo seguimiento fue prometido sin cumplirse aún.
Desde la Comisión de Periodistas y el Sindicato Nacional de Medios de Comunicación (SINMCO), se reiteró la petición para la conformación del Comité Estatal de Atención y Protección Integral a Periodistas y Medios de Comunicación de Oaxaca. Esta figura, respaldada con un diagnóstico técnico y una propuesta ejecutiva, aún no ha sido decretada por el Ejecutivo estatal, situación atribuida a la falta de voluntad política más que a la ausencia de propuesta.
Por su parte, la respuesta gubernamental fue considerada insuficiente: se anunció una futura norma denominada “Ley para la protección del ejercicio periodístico”, cuyo contenido aún no se ha concretado. Además, se designó un único enlace para atender temas relacionados con riesgos para periodistas, lo que para el gremio resulta insuficiente ante la gravedad del contexto.
El gobernador se comprometió verbalmente, sin dejar constancia escrita, a que el Ejecutivo y el Legislativo aceptarán todas las propuestas de ley presentadas por el gremio periodístico. Sin embargo, dado que la mesa de seguimiento prometida para el 7 de agosto fue cancelada sin explicación, el compromiso verbal fue recibido con escepticismo.
La exigencia clara es que ninguna ley de protección para el ejercicio periodístico será trabajada o votada sin el consenso real y efectivo de todas las regiones y periodistas oaxaqueños, más allá de reuniones protocolarias en la capital y parlamentos abiertos mediáticos.
El riesgo para los periodistas en México es crítico: en lo que va de 2026, al menos siete periodistas han sido asesinados en el país, con Oaxaca figurando entre las entidades con mayor número de homicidios contra comunicadores. Desde el inicio del actual gobierno federal, en octubre de 2024, se contabilizan nueve periodistas asesinados, todos hombres.
La violencia contra la prensa en México coloca a América Latina en segundo lugar global en número de casos documentados en 2026, superada únicamente por zonas de conflictos armados activos. Oaxaca es parte de esta estadística alarmante.
El llamado del gremio es claro: dejar de administrar el silencio con reuniones formales sin resultados y comenzar a implementar acciones concretas con decisión política, empezando por el Comité Formal de Protección que el gobierno estatal ha negado reiteradamente.
En palabras del Secretario General del SINMCO, el homenaje a Julius Fučík y a Alejandro Leyva debe trascender las fechas conmemorativas para materializar compromisos reales de protección, justicia y participación plena del gremio en la construcción de leyes y protocolos que garanticen la libertad de expresión en Oaxaca.
Por ello, reiteran y reiterarán en cada espacio que no se aprobará ni una sola línea de una ley de protección al ejercicio del periodismo sin la participación y consenso total de las y los periodistas oaxaqueños.
